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Aborto
Despenalización en Argentina, estrategias, iniciativas legislativas

¿Brecha generacional Pro-elección? (1)

(The Nation.com/ RIMA) El siguiente debate aparecido en la legendaria revista de izquierda nortemaericana The Nation surgió a raíz de la publicación de un artículo de la periodista Jennifer Baumgardner. Aunque no publicamos aquí dicho artículo, sí nos parece interesante leer el debate posterior en el que las mismas organizaciones, parte de los/as activistas y el público, además de la propia Baumgardner, intercambian sus opiniones y nos hacen ver en qué estado está el movimiento "pro-elección" en este momento político.

 Noticia relacionada: Una norma de protección del feto desata el debate del aborto en Estados Unidos.

 

Sección "Intercambio" - 14 de mayo de 2001, aparecido en la revista The Nation.

Traducción Alejandra Sardá, para RIMA web.

 


Port Chester, N.Y. (EEUU)

En 1996 diez de las organizaciones líderes pro-elección en el país colaboraron entre sí para superar muchos de los obstáculos que señala Jennifer Baumgardner en su artículo

"The Pro-choice PR Problem" (Pro-elección y su problema con las relaciones públicas) formando el The Pro-Choice Public Education Project (Proyecto de Educación Pública Pro-elección, PEP según sus siglas en inglés).

PEP tiene como objetivo energetizar a las mujeres más jóvenes y desarrollar la próxima generación de líderes.

Lo que Baumgardner no parece percibir es que PEP es un intento por "involucar más directametne a las mujeres jóvenes en la lucha por el derecho al aborto". A medida que las organizaciones locales trabajan para ir fortaleciéndose, cuestionan las iniciativas anti-elección y concientizan al público, PEP les brinda herramientas que a estos grupos les resultaría muy costoso producir por sí mismos. PEP realiza investigaciones

muy agudas sobre las opiniones de las mujeres jóvenes, encarga anuncios publicitarios que pueden competir por la atención de las mujeres jóvenes y en todo el país organiza talleres para presentar esos resultados y anuncios a diferentes grupos. En cuarenta estados, hay grupos que han utilizado los anuncios y las investigaciones de PEP para hacer participar a las mujeres jóvenes y concientizarlas acerca de cómo se ven amenazados sus derechos reproductivos. Por favor visiten nuestro sitio en

www.protectchoice.org.

 

COMISION DIRECTIVA DE PEP

 

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Ciudad de Nueva York

 

Habiéndome ocupado de las investigaciones realizadas por el Open Society Institute que contribuyeron a la redacción del artículo de Jennifer Baumgardner, ahora me ocuparé de sus conclusiones. Baumgardner tiene razón en cuanto a que el movimiento pro-elección se ha visto frente a un dilema difícil a la hora de movilizar a las jóvenes estadounidenses que apoyan los derechos reproductivos pero tienen una actitud de auto-complacencia frente a ellos. Pero instaura una dicotomía falsa, entre los esfuerzos que se hacen para involucrar a la gente joven a través de la publicidad y el trabajo convencional de las organizaciones de base. En virtualmente todos los ejemplo que ella cita, ambas estrategias han ido juntas.

 

Baumgardner describe el Pro-Choice Public Education Project, un esfuerzo producto de la colaboración de diez organizaciones pro-elección como una campaña publiciatria capaz de ganar premios pero desconectada de las bases. (Tal asunción) implica ignorar abundantes evidencias (en contrario) que se le proporcionaron. Grupos de cuarenta estados -entre ellos las filiales locales de Planned Parenthood, NARAL y The Feminist Majority Foundation- todas las cuales trabajan con gran número de jóvenes, han estado utilizando los anuncios sin costo alguno para educarlas y motivarlas para el activismo. Encuestas realizadas luego de haber colocado anuncios pagos en subterráneos de Nueva York y San Francisco, mostraron que estos habían alcanzado un impacto considerable. Además, los anuncios llamaron la atención de los medios, lo que resultó en cobertura gratuita en revistas y diarios de todo el país, aumentando así en forma radical el valor de la inversión relativamente modesta que se había hecho para su producción y emplazamiento.

 

Baumgardner, por otra parte, ensalza los méritos de Choice USA, una dinámica organización de mujeres jóvenes inspirada por Gloria Steinem, que trabaja sobre todo en las universidades. No se menciona el hecho de que Choice USA también ha utilizado sus propios anuncios pagos en revistas universitarias con gran efecto - anuncios que muestran a mujeres jóvenes y saludables reclamando el derecho de elegir con responsabilidad.

 

Más curioso resulta la afirmación de Baumgardner de que invertir en publicidad para reconceptualizar el debate pro-elección no ha tenido impacto político alguo. Nada puede estar más alejado de la verdad. Por lo menos tres encuestas importantes realizadas a boca de urna en noviembre pasado mostraron que la elección aparece como una preocupación intensa para las/os votantes, por detrás de la educación y la seguridad social, y por detrás de los impuestos.Se ha hablado mucho del gran número de mujeres que abandonaron a George W. Bush, pese a sus deliberados esfuerzos por silenciar el tema del aborto y comprar el silencio de la rama derechista del Partido Republicano. Muchos de los consejeros de Al Gore han admitido su equivocación al no hablar con más fuerza sobre los antecedentes de Bush en cuanto a derechos reproductivos, que son bien pobres. Se les ha dado crédito por hacer avanzar al tema en el rango de prioridades - y por aumentar las cifras de Gore en estados clave como Wisconsin y Oregon- hasta llegar a campañas focalizadas en los medios a cargo de NARAL y Plannted Parenthood. Si sólo hubiera habido más de ellas. Esas campañas también tuvieron fuertes componentes de base, que están rindiendo dividendos importantes a medida que George Bush va mostrando su verdadero rostro, despertándonos a todas, tanto viejas como jóvenes, de nuestro letargo satisfecho. En las audiencias de confirmación para el caso Ashcroft, Planned Parenthood y NARAL movilizaron una rápida respuesta. Miles de cartas, correos electrónicos y llamadas teléfonicas provenientes de ciudadanos y ciudadanas enfurecidas lograron por fin despertar a las/os demócratas del Senado para que percibieran la nueva resonancia política de los derechos reproductivos. Ahora, las/os republicanas/os pro-elección en ambas cámaras dicen estar preparadas/os para rechazar el intento de Bush por volver a imponer la dominación de la patota mundial, que pone en peligro los derechos a la libre expresión y a la privacidad de innumerables mujeres en el mundo entero. Se podría decir que el desarrollo de los medios y mensajes raramente ha producido resultados tan exitosos. Y este no es precisamente el momento de guardar silencio respecto a lo que está en juego.

 

ELLEN CHESLER

Programa sobre Salud y Derechos Reproductivos

The Open Society Institute

 

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Amherst, Massachussets

 

Tengo una opinión diferente sobre "pro-elección y su problema con las relaciones públicas". Yo fui una joven activista pro-elección a fines de la década del 80 y comienzos de la del '90, cuando miles de mujeres, que habían nacido apenas un poco antes de Roe c/Wade, consideraban el derecho al aborto una causa por la ques estaban dispuestas a luchar a fondo. Ninguna de nosotras tenía edad suficiente como para acordarse de cuando el aborto era ilegal, pero dedicábamos los fines de semana a defender las clínicas y nos pasábamos las noches trabajando en forma voluntaria en la oficina de NARAL.

¿Qué pasó? No creo que haya sido apatía. Primero, el aumento de la violencia en el movimiento (tiroteos, amenazas de bomba, etc.) combinado con la sensación de que la policía o el gobierno no iban a protegernos fue suficiente como para asustar a algunas y hacer que abandonaran la línea del frente.

Segundo, con la elección de Clinton otras creyeron que podían apoyarse en las promesas demócratas de proteger la elección (la mayoría de nosotras éramos demasiado jóvenes como para recordar algo que no fueran gobiernos republicanos). No sabíamos que el número de quienes realizan abortos iba a caer a velocidad aún mayor durante la primera presidencia de Clinton de lo que había caído en la década anterior a él.

Por fin, fue precisamente el enfoque del aborto desde las relaciones públicas lo que llevó a una desilución muy real con grupos de alcance nacional como NARAL. Con demasiada frecuencia NARAL se comportó de acuerdo a su reputación -la de ocuparse de un solo tema- y estuvo dispuesto a poner en riesgo logros obtenidos en otras áreas de los derechos de las mujeres sólo en pro del aborto. Sí, eso es esperable - el mero nombre de la organización ya lo sugiere. Pero comparen a NARAL con grupos de base (como la Coalición por la Elección, de Washington DC, en el propio patio trasero de NARAL) que consideraron el aborto como una de sus demandas clave pero sólo dentro de una lucha más amplia por los derechos de las mujeres.

El artículo de Baumgardner subraya esto al señalar cómo NARAL gastó 1.5 millones de dólares en anuncios atacando a Ralph Nader, ignorando un montón de otros temas relativos a las mujeres en la campaña presidencial de 2000 (por ejemplo, la "reforma" del sistema de ayuda social, el libre comercio, los derechos laborales, el seguro de salud universal). El enfoque de NARAL, signado por la hábil recaudación de fondos, el cabildeo y el trabajo por dentro en las áreas más conservadoras- claramente evidenciado en su ataque contra Nader- alienó a las mujeres jóvenes que querían luchar por la elección dentro de un movimiento más amplio por la justicia social.

Espero que los grupos nuevos como los que ha creado Choice USA revitalicen esa clase de movimiento feminista de base.

STEPHANIE LUCE

 

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Grand Rapids, Michigan

Soy una pro-vida progesista, de 29 años, mujer y con un empleo de tiempo completo. Hay muchas mujeres jóvenes, activistas (que ni siquiera son católicas, imagínense), como yo que estamos trabajando para erradicar la necesidad del aborto pero que lo hacemos sin las imágenes estereotipadas de los "fetos abortados". También tenemos una agencia de publicidad fabulosa, llena de premios otorgados por la industria, que diseña anuncios maravillosos que apuntan a brindar apoyo a las mujeres. Ya sé que ustedes tendrán que verlos para creerme. Son la voz de una nueva generación de mujeres pro-vida, y no emiten juicios, no son violentos, ni autoritarios. Nosotras también tuvimos una serie de anuncios que fueron rechazados por las cadenas por ser demasiado controvertidos, y que no contenían ninguna imagen ofensiva.

AMANDA PETERMAN

Right to Life of Michigan Educational Fund (Fondo Educativo Derecho a la Vida, de Michigan)

 

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Ciudad de Nueva York

Hay un problema obvio: la coalición de cincuenta organizaciones que trabajan por los derechos de las mujeres, ¿a dónde le ha dicho a su "premiada agencia de publicidad de Nueva York" que apunte nuestros limitados dólares liberales? ¡A los "subterráneos y ómnibus de toda la ciudad"! Salvo una pequeña proporción de quienes toman la línea E a Queens y algunos ómnibus locales en otros barrios, ¿sobre quiénes van a influir en una ciudad y un estado donde todos los candidatos serios hacen campaña, hasta cierto punto, con una agenda pro-elección?

ALAN SAGNER

 

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Hudson, N.Y.

Duarante años la comunidad pro-elección ha tenido una actitud "reactiva" frente a su par anti-elección en temas que van desde la seguridad de las clínicas hasta los abortos tardíos. Planned Parenthood ha hecho algunos intentos por reformular la "discusión" en términos de promover la salud y la estabilidad de la familia, manteniendo el acceso a abortos y métodos de planificación familiar al alcance de todos los bolsillos. Sin embargo, en mi consultorio privado donde realizo abortos médicos (Mifeprex) a mujeres de clase media de la ciudad de Nueva York, veo que ellas tienen poco interés en apoyar a las organizaciones pro-elección o que no les preocupa para nada que el derecho a "elegir" por el que se ha luchado tanto pueda desaparecer en uno o dos suspiros de la Corte Suprema.

Las/os conservadoras/es de la Cámara Baja y el Senado se están juntando para buscar la forma de restringir el uso de Miprefex ("la pastilla abortiva") e incluso de retirarle la aprobación de la FDA (Food and Drug Administration, N.T.). Esas amenazas son reales y el peligro que representan para la salud reproductiva de las mujeres también lo es. Más aún, Mifepristone puede tener aplicaciones importantes para el tratamiento de cánceres de mamas, ováricos y de cuello uterino. Como dice Eminem, "Por favor, de pie".

RICHARD HAUSKNECHT, MD

The Mount Sinai School of Medicine

 

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Scituate, Rhode.Island

Jennifer Baumgardner aboga por hacer el esfuerzo de involucrar a las mujeres jóvenes en la lucha. Mi experiencia me indica que también se podría apuntar a los hombres jóvenes. Escuchar hablar a Molly Yard, de NOW, y a otras activistas universitarias, contribuyó a impulsarme a participar en la defensa de las clínicas, a marchar rumbo a Washington y a donar dinero a NARAL durante años.

ELIOT LEVINE

 

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RESPONDE BAUMGARDNER

Ciudad de Nueva York

Como dije claramente en mi artículo, los anuncios que Devito/Verdi crearon para PEP son en verdad fantásticos. Sin embargo, esos maravillosos anuncios no han gozado de distribución amplia o eficaz salvo en San Francisco y Nueva York, dos ciudades que cuentan con excelente acceso al aborto (como lo señala Alan Sagner). En otras palabras, los anuncios no servirán para cumplir la misión que PEP afirma tener, de " energetizar a las mujeres más jóvenes y desarrollar la próxima generación de líderes". Sobre todo dado que ni siquiera pueden lograr que les pongan los anuncios al aire.

Los grupos anti-elección han tenido mejor suerte en cuanto a lograr mostrar sus anuncios. Por lo tanto, debo disentir con Amanda Peterman de Michigan Right to Life cuando afirma que su lado también es víctima de los remilgos de las cadenas. Sus anuncios anti-elección no fueron retirados por ser controvertidos sino porque en ellos se hacían afirmaciones falsas acerca de cómo había votado la entonces diputada (ahora senadora) Debbie Stabenow en el tema de los abortos tardíos. (Los anuncios sostenían que Stabenow había votado contra la prohibición de esa práctica. Lamentablemente, Stabenow dijo que ella "en repetidas ocasiones apoyó la legislación tendiente a prohibir todos los abortos tardíos a menos que un médico diga que la salud o la vida de la mujer corren serio peligro"). Estoy de acuerdo con Ellen Chesler en cuanto a que quienes integran PEP creen tanto en el trabajo de base como en la publicidad. Pero el proyecto de PEP ha dedicado sus esfuerzos mayormente al componente publicitario de la ecuación, a expensas del trabajo minucioso de concientización (y reclutamiento de activistas jóvenes) persona a persona. Además, existen suficientes pruebas de que este establishment pro-elección no está escuchando a las "bases" (es decir, a las mujeres jóvenes, que constituyen la mayoría de quienes abortan). Una integrante de PEP de 24 años de edad, Rebecca Gurney, por ejemplo, creó diferentes proyectos para aumentar el contacto entre PEP y las mujeres jóvenes (la supuestamente ignorante audiencia objeto de los anuncios). Desarrolló una red de mentoras, entre otros proyectos, pero ninguna de sus sugerencias fueron escuchadas. Amy Richards, que ayuda a administrar un fondo para abortos en mujeres jóvenes vía la Third Wave Foundation, escribió una carta exhortando a PEP a incluir a mujeres jóvenes en su liderazgo y en la concepción de estrategias en 1996, en los comienzos de PEP. No obtuvo ninguna respuesta. (Third Wave aparece en la lista como integrante de la coalición PEP, pero es una mención cosmética, ya que carece de poder de decisión)

Escribí mi artículo antes de que Bush asumiera la presidencia y casi impedí su publicación porque me hacía sentir incómoda el estar criticando a algunas de las organizaciones más importantes que brindan (servicios relativos a) el derecho al aborto y lo preservan, ahora que ese derecho está más amenazado que nunca. Mi decisión de no hacerlo se vio justificada por las cartas que recibí como respuesta. Ellas revelan cómo PEP se ha engañando a sí misma creyendo que una campaña publicitaria orientada a Nueva York y San Francisco, que prácticamente no fue consultada con mujeres u hombres jóvenes, es una forma efectiva de llegar a esas personas y de hacer que la mayoría pro-elección se movilice. Si para algo sirvieron los anuncios, fue para restrarle votos a Nader (lo que, como señala Stephanie Luce, hizo que votantes mujeres de izquierda se distanciaran -de PEP). Bush, por su parte, recibió el 49 por ciento del voto de las mujeres blancas. Mientras investigaba las estrategias y constitución de los grupos pro-elección establecidos y de PEP, descubrí que un poco de crítica constructiva acerca de la eficacia de ese emprendimiento tan caro era imperativo. Creo que hay lugar para la crítica fundamentada dentro del movimiento, y ofrecí mi artículo con esa idea. Creo que podemos sacar el máximo partido de la mayoría pro-elección, y apoyo los esfuerzos que se están haciendo en ese sentido.

JENNIFER BAUMGARDNER

 

1) "Pro-choice" o "pro-elección" es el nombre del movimiento en pro de los derechos reproductivos de las mujeres en EEUU, en contraposición a "pro-life" o "pro-vida" que es como se llama a sí mismo el movimiento que apoya la regulación restrictiva de esos derechos por parte del Estado. (Nota de la traductora).


Una norma de protección del feto desata el debate del aborto en EE UU

 

Diario El país. De España.
Sábado, 28 de abril de 2001

 

JAVIER DEL PINO | Washington

 

La mayoría republicana de la Cámara de Representantes ha aprobado una ley que convierte en delito federal el daño a un feto en cualquier momento de la gestación. Aunque la ley pretende agravar las condenas para casos de asaltos o asesinatos de embarazadas, ha reabierto el debate sobre la modificación del derecho al aborto al equiparar al feto con un ser humano. La medida, que George W. Bush se apresuró a aplaudir, es la primera de varias que pretenden erosionar legalmente el derecho al aborto con el apoyo del nuevo inquilino de la Casa Blanca.

Se llama oficialmente Ley sobre la Violencia contra Víctimas No Nacidas. Por 252 votos contra 172, la ley convierte en delito federal el daño a un feto en un ataque o un acto criminal contra una mujer embarazada. Según la nueva ley, si en el ataque de un delincuente una mujer sobrevive pero pierde el hijo que espera, el autor del asalto puede ser condenado igualmente por homicidio o asesinato. En el texto se define al feto como 'un miembro de la especie homo sapiens, en cualquier estado de desarrollo, en el útero de la madre'.

La ley ha provocado el primer debate sobre el derecho al aborto en la nueva legislatura. La Cámara había aprobado una ley similar el año pasado, pero no superó después la prueba del Senado, en parte porque Bill Clinton había mostrado su negativa rotunda a firmar una ley de este tipo. En cambio, Bush mostró su satisfacción sólo unos pocos minutos después de la votación: 'La legislación afirma nuestro compromiso con la cultura de la vida, que protege y da la bienvenida a los niños', dijo el presidente en un comunicado.

 

Alternativa demócrata

Los demócratas habían presentado un texto alternativo que suprimía la definición del feto, que es la parte más polémica del texto porque puede facilitar una revisión de la ley que establece el derecho al aborto en EE UU. Por eso, la congresista Carolyn Maloney dijo: 'Debemos ser sinceros. Ésta no es una ley sobre violencia contra mujeres embarazadas. Es una ley para arrebatar a la mujer el derecho a elegir', aseguró en un debate enconado.

Los republicanos esgrimieron los argumentos habituales de los antiabortistas más radicales: 'Una víctima es una víctima, sin importar su tamaño', aseguraba Chris Smith, de los más beligerantes en contra del aborto.

Bush ha mostrado abiertamente su apoyo al ala antiabortista de su partido junto a su fiscal, John Ashcroft, todavía más extremo en esta postura. Nadie olvida que su primera medida como presidente fue prohibir los fondos de ayuda a las organizaciones internacionales pro derecho al aborto, e incluso ha eliminado en los presupuestos una partida instaurada por Clinton que proporcionaba ayuda económica para los gastos en anticonceptivos de los empleados públicos. Al mismo tiempo, peligran las ayudas gubernamentales a las investigaciones con células embrionarias.

 

© 2001-2005
RIMA: Red Informativa de Mujeres de Argentina
Puede reproducirse en internet citando la fuente y/o directamente linkeando a la dirección que se detalla. Para publicación en papel por favor comunicarse con la autora o el autor.
URL de este archivo: http://www.rimaweb.com.ar/aborto/debate_eeuu.html
© The Nation.com, mayo de 2001.
© El País, España, abril de 2001.