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Semana por la despenalización del aborto
En Rosario, Santa Fe, se llevaráa cabo la semana por la despenalización del aborto desde el lunes 22 y hasta el viernes 26 de septiembre, día en el cual habrá una marcha de silencio en la céntrica pláza San Martín o popularmente conocida como de la Resistencia.

Publicarán solicitada por el Derecho al aborto
La Asamblea por el Derecho al aborto invita a firmar la solicitada en adhesión. La misma se recepcionará en la dirección de correo electrónico asambleaborto@yahoo.com.ar El texto comienza: Por una sexualidad autónoma, plena y cuidada, exigimos: ANTICONCEPTIVOS PARA
NO ABORTAR
En defensa de la vida de las mujeres, reclamamos: ABORTO LEGAL
PARA NO MORIR

Los pañuelos verdes
marcha encuentro"La idea de lograr impacto con pañuelos la hemos tomado del impacto que significaron los pañuelos blancos de las Madres de Plaza de Mayo" reconoció Marta Alanis de Católicas por el Derecho a Decidir de Córdoba, cuando se le preguntó en Rima-lista por la historia del porqué de los pañuelos, del color verde, y de las leyendas que se imprimieron en ellos.
Aunque la elección del color fue más azarosa, es probable que su impacto provoque la asociación inmediata del color con la lucha por la libertad de decidir de las mujeres sobre su propio cuerpo en Argentina.

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POLITICAS DE SALUD REPRODUCTIVAS

 

por Juliana Marino*
(Diputada), Ciudad de Buenos Aires
República Argentina

(Esta ponencia fue leida en el "XIII Congreso Mundial de la Sociedad Internacional de Obstetricia y Ginecologia Psícosomatica" en el Buenos Aires Sheraton Hotel & Convention Centre, el 26 de abril de 2001.)

 

 

I.- INTRODUCCION AL TEMA

Entendemos la Salud Reproductiva como un derecho humano básico de varones y mujeres en edad fértil, que integra el derecho a la salud y que comprende la consolidación, respeto y efectiva concreción de principios, derechos y garantías esenciales que aseguren a las personas el ejercicio de una sexualidad sana.

Esta concepción lleva implícita la consideración de ciertas premisas básicas tales como:

*respeto a la autonomía de la persona, a su intimidad, privacidad y libertad;

*acceso del varón y la mujer a información acerca de su salud sexual y reproductiva;

*acceso del varón y la mujer a los servicios de salud que posibiliten el ejercicio y disfrute de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos;

*Libertad para decidir la procreación lo cual implica hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia; todo ello dirigido a efectivizar el derecho del varón y la mujer a la planificación de la familia de su elección y a conocer y acceder a métodos para la regulación de la fecundidad que no estén legalmente prohibidos, y que fueren seguros, eficaces, asequibles y aceptables;

*acceso del varón y la mujer a recibir servicios adecuados de atención de la salud que permitan los embarazos y los partos sin riesgos y den a las parejas las máximas posibilidades de tener hijos e hijas sanos;

 

Siguiendo los lineamientos sanitarios internacionales la Salud Reproductiva es el estado general de bienestar físico, mental y social y no de mera ausencia de enfermedades y dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos.

Estos criterios, por cierto, no resultan novedosos por cuanto no sólo integran una concepción consolidada y mayoritariamente compartida tanto en la Ciudad de Buenos Aires en particular como en Argentina y en la propia comunidad internacional sino que también son reglas y principios receptados por el derecho positivo nacional, jurisdiccional de la Ciudad de Buenos Aires e internacional.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires estos conceptos han sido receptados de manera específica por las Leyes Nº 418 y 439 vigentes desde Julio de 2000.

 

II.-SALUD REPRODUCTIVA Y CALIDAD DE VIDA.

Abordar políticas de Salud Reproductiva es establecer pautas para garantizar la vida y no cualquier vida sino una vida con calidad.

De allí, la importancia de definir y concretar el rol protagónico que el estado debe asumir como garante de esas políticas a cuyo diseño e implementación debe comprometerse a través de acciones y prestaciones que aseguren a todas las personas el libre acceso y ejercicio de sus derechos reproductivos y sexuales.

No se nos escapa que legislar o en su caso ejecutar políticas de Salud Reproductiva suele presentar ciertos índices de conflictividad en determinados sectores de la sociedad civil toda vez que la Salud Reproductiva en general y los métodos anticonceptivos en particular constituyen temáticas en donde se funden y confunden valores legales, científicos, morales y religiosos así como demandas concretas originadas en necesidades reales y derechos de las personas a las que el Estado debe responder.

Cuando se trata definir una política de Salud Reproductiva, la experiencia nos ilustra acerca de un primer divorcio que suele darse entre las líneas argumentales de grupos de presión opositores a una política específica y la procedencia real de tales argumentos a la luz de las disciplinas médicas, jurídicas, bioéticas y de naturaleza religiosa. Y de un segundo divorcio entre esas líneas argumentales y las demandas cotidianas de las personas, especialmente de las mujeres.

Prueba de ello lo constituyen los siguientes ejemplos:

1.- La identificación tendenciosa entre Políticas de Salud Reproductiva y Políticas Demográficas. En un mundo en donde la larga lucha de la mujer por el reconocimiento de sus derechos de igualdad con el varón, en el cual nuestros derechos sociales, políticos, económicos y reproductivos están garantizados distintas normas internacionales, nacionales y jurisdiccionales; en el cual desde lo individual y organizacional las mujeres seguimos avanzando en el proceso de la búsqueda y logro efectivo de nuestra autonomía como personas, no parece sustentable el criterio de quienes con sus alegatos a destiempo pretenden negarnos en los hechos lo que por derecho nos corresponde: el decidir libremente si queremos o no tener hijos y en su caso a decidir cuántos y en qué tiempos elegimos tenerlos.

Corremos con el peso de una tradición cultural que asimila la condición de mujer a la condición de madre . Sin embargo creemos que ser mujer es ser mujer y ser madre es una hermosa elección que tenemos derecho a decidir.

Se nos dice que los países centrales pretenden imponer políticas demográficas tendientes a controlar la natalidad de las poblaciones de países periféricos y que la salud reproductiva sería una variable funcional a esos ajustes. Sin embargo estamos convencidas de que la Salud Reproductiva es una Política de Salud, de que una Política de Salud no es una Política Demográfica pero que una Política Demográfica puede convertirse en una Política de Salud . Y en este sentido quienes estamos comprometidas con la lucha por la autonomía de la mujer no estamos dispuestas a que se lleven a cabo políticas demográficas a costa de nuestros vientres y de nuestro legítimo derecho a decidir. La omisión de una política de Salud Reproductiva puede convertirse en una Política Demográfica a la inversa, es decir en una política contra nosotras mismas.

2.-La teoría que atribuye al DIU carácter abortivo e irreversibilidad a la ligadura de trompas de falopio en la mujer mientras se reproducen los trabajos científicos que certifican que los Dispositivos Intrauterinos de última generación a diferencia de los primeros, llamados "inertes", no son abortivos puesto que actúan antes de producirse la fecundación. Asimismo se halla científicamente probado que "en muchas partes del mundo las estadísticas demuestran que mujeres que se han seccionado las trompas si se hacen la anastomosis en la terminal de las trompas seccionadas tienen un setenta u ochenta por ciento de posibilidades de éxito y que existen actualmente procedimientos más fáciles como la colocación de unos clips que se sitúan por laparoscopía y se produce la obstrucción tubaria. Si la mujer resuelve tener hijos, vuelve a hacerse otra laparoscopía, se sacan los anillos o los clips y puede perfectamente volver a quedar embarazada" (Intervención del Dr. Nicholson ante la Legislatura de la Ciudad de Bs. As., 6.10.99; Resolución 223/00 y conexas del registro de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires ).

Por su parte, tenemos constancia de que en algunos servicios estatales de salud de la Ciudad de Buenos Aires les fue denegado a muchas mujeres el derecho a practicarles ligadura de trompas sin previa autorización judicial, razón por la cual se han visto obligadas a radicar reclamos y/o acciones administrativas y/o judiciales (Resoluciones 2070/99, 260/00 y otras del registro de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires)

3.- La perspectiva jurídica que rechaza el derecho de las adolescentes a recibir información y prestaciones en los servicios de salud reproductiva en virtud del ejercicio de la patria potestad por sus padres. Dichas opiniones omiten la consideración del plexo jurídico vigente que obliga al estado a legislar y ordenar sus acciones en torno al principio del interés superior del niño/a, su condición de sujeto de derecho y titular de derechos específicos en materia de salud. (Conf. Art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional; Convención sobre los Derechos del Niño; Constitución de la Ciudad de Buenos Aires; Ley de Protección Integral de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente de la Ciudad de Buenos Aires, entre otros cuerpos normativos nacionales e internacionales que revisten jerarquía constitucional a nivel federal)

Por su parte la realidad nos muestra que:

* el control del desarrollo y los métodos de anticoncepción constituyen los primeros motivos de consulta de los/as adolescentes en servicios estatales de ginecología;

* que a nivel de nuestro continente la OPS identifica al embarazo y al aborto como cuarta causa de muerte en adolescentes;

* que durante el curso de los últimos años Argentina registra un incremento en el grupo de madres menores de 20 años y se calcula que el 14% de los niños/as que nacen tienen una madre menor de 19 años, llegando esa cifra hasta el 22% en algunas jurisdicciones (Conf, intervención Dra. D. Galimberto ante Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, Programa Nacional de Estadísticas del MSyAS y UNICEF, Informes producidos por profesionales de distintos efectores del Subsector Estatal de Salud de la Ciudad de Buenos Aires).

4.- Oposición de ciertos médicos a realizar prestaciones de Salud Reproductiva alegando objeción de conciencia. La ley nos dice que el objetor de conciencia tiene su derecho garantizado constitucionalmente (art. 19 de la Constitución Nacional y 12, inc 4 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires) y también nos dice que los servicios sanitarios de salud reproductiva deben ser garantizados a todos y a todas. Es decir, podrá el objetor hacer uso de su derecho sin perjuicio de lo cual el estado debe garantizar el servicio y el derecho de cada persona a acceder al mismo.

5.- Dogmas religiosos o de fe que se enfrentan a la implementación de políticas sobre Salud Reproductiva. Estos argumentos sostenidos en general por grupos de presión vinculados a la Iglesia Católica no encuentran en su propio seno una definición unívoca y pacífica por cuanto existen importantes sectores católicos que afirman que el control de natalidad no es materia de fe para los fieles ya que las definiciones papales o institucionales sobre este aspecto integran el magisterio ordinario y no extraordinario de la Iglesia y se hallan reservadas al ámbito de inviolabilidad de conciencia individual ( Seminario sobre Salud Reproductiva, Washington, 8.6.99)

En ese contexto, uno de los primeros desafíos que toda política de Salud Reproductiva debe necesariamente enfrentar es la consideración y el respeto que merecen las perspectivas individuales y/o institucionales sustentadas en posiciones honestas y generalmente vinculadas a creencias subjetivas y/o sectoriales que se relacionan con la concepción de vida que cada particular u organización de la comunidad tiene derecho a sostener.

No es menos cierto sin embargo que, en la determinación de un posicionamiento institucional, democrático y oficial, corresponde a la administración estatal adoptar conductas dirigidas a tutelar el interés público que en este caso, como ya dijimos, es garantizar una mejor calidad de vida para todos/as en los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y procesos.

No se trata de obligar a nadie a hacer uso de las acciones y prestaciones que el sistema disponga en materia de Salud Reproductiva; se trata, más bien de garantizar a todos/as la posibilidad de acceder y elegir.

Definir una política de Salud Reproductiva implica trabajar un área sanitaria significativamente mayor al mero suministro y/o distribución de anticonceptivos. Una política en la cual no deben admitirse inequidades entre los/as que tienen acceso a la educación, información y a la posibilidad económica de recurrir a los servicios privados de salud y los/as que no tienen esa posibilidad. Una política que sin desconocer las posturas subjetivas que cada quien tiene derecho a declamar y practicar no se convierta sin embargo en el rechazo de los derechos de otros a sustentar posturas distintas e incluso al planteo y satisfacción de necesidades individuales, familiares y socio económicas distintas.

 

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires nos hemos dado al debate de estos aspectos y hemos concluido en la definición de un texto legal que creemos refleja estas consideraciones.

 

III.-LA EXPERIENCIA DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES.

La Ciudad de Buenos Aires ha sido en el orden nacional de alguna manera pionera en la promoción e impulso de políticas de salud reproductiva.

Entre sus antecedentes cabe resaltar que desde la década del ochenta funcionaba en el ámbito de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires el Programa de Procreación Responsable que desde el ámbito de la Secretaría de Salud y a través de hospitales del subsector estatal y de sus áreas programáticas desarrollaba y brindaba determinadas acciones y prestaciones vinculadas a la lactancia materna, control de la salud del niño, control epidemiológico de la mujer en edad fértil, atención de la salud integral del adolescente, entre otros subprogramas. Esta tarea ha venido implementándose desde entonces a partir del Area Materno Infantil de la Secretaría de Salud que ha ido atendiendo el tema de la salud reproductiva desde ciertos y determinados aspectos.

Todo este accionar se potenció a partir de 1990 cuando en la Cumbre Mundial de la Infancia llevada a cabo en Ciudad de Nueva York, se establecieron las Metas de Salud para el Año 2000 que Argentina suscribiera y fundamentalmente desde 1994, año en que las provincias argentinas y la ex Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires firmaron el Pacto Federal a favor de la Madre y el Niño con el compromiso de las jurisdicciones de establecer sus propias metas.

A pesar de ello no es menos cierto que organizaciones de mujeres y distintas ONGs así como representantes legislativos y funcionarios con responsabilidad ejecutiva en el ámbito de la salud hemos sentido y creído en la necesidad de diseñar una política más integral, abarcativa y completa en esta materia.

Ya desde el entonces Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, distintos Concejales y Concejalas comenzamos a dar forma legislativa a diversas inquietudes dirigidas a garantizar el ejercicio de los derechos reproductivos ampliando el enfoque vigente en ese momento y enriqueciendo las iniciativas con el aporte de numerosas organizaciones con trabajo y experiencia en el área.

Distintos proyectos que se propusieron sentar las bases de una política más integral tuvieron entonces estado parlamentario y por distintas razones no pudieron alcanzar sanción.

No obstante ello cabe hacer mención a otros proyectos que corrieron mejor suerte. En este sentido resaltamos, entre otros:

*La Ordenanza Nº 47.731 en virtud de cuyos términos se estableció que el primer millón de pesos recaudados en concepto del juego de loto-bingo o loto de salón o loto familiar realizados en jurisdicción de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires corresponderían al Programa de Procreación Responsable , creando a tal efecto una Cuenta Especial en el Presupuesto Anual de la jurisdicción y en la cual se habrían de depositar los fondos correspondientes. Esta Cuenta Especial rige aún en la Ciudad de Buenos Aires pese a la vigencia de normativas posteriores que unificaron las Cuentas Especiales de la Ciudad en una Cuenta Unica.

*La Resolución Nº50.871 sobre incorporación a los certificados de defunción de un acápite especial destinado a conocer causas de muerte de mujeres en edad fértil y dirigido a obtener y procesar información fehaciente sobre morbimortalidad de mujeres en etapa de fertilidad, vinculación con su proceso reproductivo en orden a la elaboración de programas de prevención y promoción de la salud

*La Ordenanza Nº50.551 sobre publicación y exhibición permanente en Hospitales y Centros de Salud del Decálogo de Derechos de Salud de las Mujeres entre los cuales figuran el derecho a preguntar y ser informadas. Esta iniciativa fue ratificada por la Legislatura mediante Resolución 227/00.

*La Resolución Nº50.234 de creación del Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Mujer en Edad Fértil.

 

La misma convicción y voluntad para definir políticas claras sobre Salud Reproductiva y Sexual nos llevó a participar en el orden nacional y desde nuestros respectivos sectores - sea políticos, partidarios, sociales o de organizaciones no gubernamentales- en la incorporación al texto de la Reforma de la Constitución Nacional de 1994 de garantías que finalmente la Reforma consagró otorgando jerarquía constitucional a Tratados Internacionales que como el de la Eliminación de Todas Las Formas de Discriminación contra la Mujer y La Convención Por los Derechos Del Niño contienen preceptos normativos importantes sobre el tema y que aún con las reservas y declaraciones que respecto de este último hiciera la Argentina han constituido indudablemente un avance significativo.

Los Foros Internacionales fueron también espacios que sirvieron, sobre todo a las organizaciones de mujeres de nuestro país y ciudad, para canalizar nuestras demandas en el sentido de asegurar el derecho humano básico de todas las parejas, varones y mujeres a decidir libre e informadamente el número y espaciamiento de sus hijos, el fortalecimiento de políticas de planificación familiar y salud infantil en la prevención primaria, la creación de servicios de salud sexual y reproductiva, la capacidad de la mujer de controlar su propia fertilidad como base importante para el goce de otros derechos, la disposición de información, educación y medios para que mujeres y varones puedan tomar decisiones al respecto, etc.

El nuevo status jurídico que a partir de la mencionada reforma de 1994 adquirió la Ciudad de Buenos Aires y la Convención Constituyente de esta jurisdicción fueron también espacios abiertos y utilizados por nosotros para seguir trabajando sobre la toma de conciencia en materia de salud reproductiva y sexual y la consiguiente incorporación a nuestro derecho de cláusulas garantistas en el sentido apuntado. En este orden de ideas fueron importantes los logros obtenidos ya que, por expresa disposición de la Constitución de la Ciudad se estableció el concepto de maternidad y paternidad responsables y la disposición de información, educación, métodos y prestaciones de servicios que garanticen los derechos reproductivos de las personas. (art. 21 inc 4)

La Ley Básica de Salud Nº153 de la Ciudad de Buenos Aires reforzó estos preceptos al atribuir a la máxima autoridad sanitaria de la Ciudad la responsabilidad de garantizar el ejercicio de los derechos reproductivos, incluyendo la atención y protección del embarazo, la atención adecuada del parto, y la complementación alimentaria de la embarazada, de la madre que amamanta y del lactante (art12 inc v). Asimismo la misma ley coloca como objetivo del sistema a la eliminación de los efectos diferenciales de la inequidad sobre la mujer en la atención de la salud (art. 14 incs u y v). Todas estas disposiciones generales derivaron en una ley especial de Salud Reproductiva y Procreación Responsable .

Esta Ley fue definitivamente sancionada bajo el Nº 418 y junto a la Ley Nº 439 están vigentes en nuestra ciudad desde Julio de 2000 .

No han sido pocos los obstáculos que hemos encontrado en el camino de diseñar una política de salud reproductiva como la que hemos sostenido y seguimos sosteniendo. El objetivo, al menos en el plano legislativo, lo hemos logrado aunque no sin inconvenientes. Numerosas y fuertes han sido las presiones que sobre la Legislatura se hicieron para evitar la sanción de este cuerpo normativo y aún hoy existen sectores minoritarios que intentan - hasta el momento sin éxito de su parte- cuestionar su constitucionalidad.

La Ley de Salud Reproductiva de la Ciudad de Buenos Aires es el instrumento normativo para llevar a cabo una política que garantiza el acceso de varones y mujeres a la información, prestaciones, métodos y servicios necesarios para el ejercicio responsable de sus derechos sexuales y reproductivos, asegura a las mujeres la atención integral durante el embarazo, parto y puerperio, sienta las bases para alcanzar la disminución de la morbimortalidad materna e infantil e instrumenta una serie de mecanismos y acciones precisos y específicos para asegurar una mejor salud para todos/as quienes por imperio de la propia ley tienen la posibilidad de elegir o no el acceso a los servicios del subsector estatal.

 

La diputada Juliana Marino (Generación Intermedia P. Justicialista) forma parte de las siguientes comisiones en la legislatura porteña: Salud, Tránsito y Transporte, Asuntos Constitucionales y Educacion.arriba

 

Derechos Sexuales y Reproductivos

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© Juliana Marino, abril de 2001. Texto enviado especialmente
para su publicación virtual en: RIMA: Red Informativa de Mujeres de Argentina.
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Fecha de actualización en RIMAweb: 5-05-2005