XVII Encuentro Nacionl de Mujeres en Salta

Tres notas de los días 18, 19 y 20 de agosto del diario El Tribuno de Salta. Gentileza de MuFas de Córdoba.

 

Entrevista / Comisión organizadora del XVII Encuentro Nacional de Mujeres

Mujeres comprometidas para el cambio

 

Silvia Díaz

Docente en Letras

 

"Entiendo al tiempo como tiempo que no termina nunca, aunque el tránsito por el mundo sea muy corto".

Rigoberta Menchú

 

El 17, 18 y 19 de agosto próximo se realizará en Salta el XVII Encuentro Nacional de Mujeres. La apertura será el sábado 17 en el Estadio Delmi, para continuar luego con diferentes talleres y actividades culturales en el marco de un encuentro con perfil horizontal, autónomo, autofinanciado y pluralista.

Las mujeres que participan del encuentro dicen que lo hacen porque tienen mucho para decir, y quieren que se las escuche; mucho para cambiar, y están dispuestas al salto; mucho para compartir y un compromiso cierto con la realidad. Todas concuerdan con que el encuentro se hace "aceptando el desafío de salvar escollos en relación al tiempo y a lo económico, aferrándonos a la fuerza de las miles de mujeres de todo el país que, sabemos, siguen trabajando en medio de la profunda crisis que golpea a nuestro país".

Agenda Cultural conversó con la Comisión Organizadora del encuentro acerca del perfil del evento, de sus alcances y de la realidad que, como mujeres, viven en el contexto de un país devastado.

 

- ¿Cómo surgió la idea primera del encuentro?

- A raíz de que un grupo de mujeres argentinas participó en 1985, en Nairobi, de un encuentro internacional de mujeres. A partir de allí cada una de las mujeres asistentes llevó las inquietudes a su propio país. En Capital Federal, en 1986, surge el primer encuentro con la intención de dar a conocer y compartir las experiencias vividas en Nairobi. En esa oportunidad, las mujeres cordobesas proponen un próximo encuentro en su provincia.

 

- ¿Quiénes eran las mujeres argentinas que viajaron a Nairobi?

- Las mujeres que viajaron en aquella oportunidad, lo hicieron porque eran militantes de partidos políticos, financiadas en algunos casos por sus partidos, por ellas mismas o por Naciones Unidas. Hoy por hoy, el encuentro dejó de ser el espacio selecto de algunas para convertirse en un espacio masivo, abierto para todas. A estos encuentros acuden mujeres profesionales, amas de casa, obreras rurales; es decir, mujeres provenientes de todos los sectores sociales.

 

- ¿El encuentro es auspiciado o financiado por alguien?

- Desde sus orígenes, el encuentro no ha sido auspiciado, organizado, ni financiado por nadie, salvo las propias mujeres. Las mujeres buscamos todos los medios posibles para poder financiarlo. Agradecemos al Estado provincial que puso las escuelas a disposición de las mujeres para que éstas se alojen, pero aún estamos a la espera de colaboración para la beca de comida de mujeres de bajos recursos.

 

- Y por ejemplo, ¿cómo le llegan los rumores del encuentro a una obrera rural?

- Hay una red y ya las mujeres saben, con un año de antelación, dónde y cómo será el próximo encuentro. Luego nosotras, como comisión organizadora, nos encargamos de invitar dentro de nuestras posibilidades. Las mujeres se informan de boca a boca, en todos los ámbitos y en cada provincia. Para que todas las mujeres puedan llegar trabajamos mucho, todo el año: vendemos rifas, hacemos empanadas, pedimos ayuda a instituciones o personas particulares para pagar los colectivos...

 

- ¿Qué idea creen que tiene la gente acerca del encuentro?

- Hay de todo, gente que opina desde el desconocimiento y otra que lo hace desde el prejuicio. La realidad es que somos mujeres anónimas unidas por el hecho de ser mujeres. Desde ahí, todas somos distintas, pensamos distinto, vivimos de distintas maneras. Nos une la responsabilidad y el deseo de crear ámbitos alternativos. En el encuentro se comparten y se valoran todas las individualidades.

 

- ¿Cuáles son los objetivos del encuentro?

- Generar un espacio donde las mujeres reconozcamos la importancia de cada una de nosotras, tengamos la procedencia que tengamos. Se trata de rescatar lo que cada una tiene para decir. Nos juntamos porque tenemos una realidad que no nos gusta y la queremos cambiar. Nos molestan las mismas cosas que a todos y queremos un espacio para poder luchar, por eso el encuentro. Desde este lugar las mujeres pueden decir y exigir que no las golpeen, pedir igualdad de condiciones salariales, sexuales y laborales. Cuando están enfermos nuestros hijos, faltamos nosotras, no nuestros maridos.

 

- Entonces, el encuentro sirve de mucho...

- Por supuesto. Para levantar el nivel de conciencia de la sociedad, fundamentalmente. La vivencia de una mujer obrera rural no es la misma que la de una que trabaja en el Grand Bourg, sin embargo, ambas vivencias son importantes, diferentes y enriquecedoras a la vez.

 

- ¿Creen que el encuentro puede diseñar un perfil de mujer?

- No, porque la comisión sólo busca organizar el encuentro, crear las condiciones para que las mujeres puedan asistir, debatir. Una vez que el encuentro termina, la comisión se disuelve. Si alguien lo dirigiera, esto no sería tan masivo, democrático y pluralista.

 

- ¿Qué temas se trabajarán en los talleres?

- Todos los que puedan interesar a la mujer: trabajo, desocupación, identidad, movimientos de mujeres, trabajadoras rurales, educación, salud, violencia, sindicatos, familia, sexualidad, feminismo, etc.

 

- ¿Quiénes son las coordinadoras de los talleres?

- Se hacen cursos para dar ciertas directivas, porque por ahí alguien que venga del ámbito rural no tiene la misma capacidad oratoria de alguien que accedió a espacios de preparación. Son mujeres de la misma organización y de la Facultad de Humanidades de la UNSa. La idea es garantizar el debate pleno y la elaboración de conclusiones que se leerán al final del encuentro.

 

- El encuentro, ¿tiene algún perfil ideológico?

- No. Es pluralista, democrático, autónomo, autofinanciado y no existen condicionamientos ideológicos ni partidarios para participar. Si eso ocurriera el encuentro moriría. Las mujeres que participan, cada una, tiene su propio perfil ideológico.

 

- ¿No es bueno que el encuentro lo tenga?

- No, porque eso precisamente lo carga de amplia riqueza en todos los aspectos. Está cargado de mucho debate y el hecho de que no pertenezca a una ideología en particular no significa que nosotros estemos a favor de la muerte de las ideologías. Cuesta mucho entender este tipo de organización porque en esta sociedad estamos acostumbrados a alguien que mande, a alguien que dirija y a que alguien sea el "dueño de". La única condición es ser mujer; no importa si sos católica, judía, turca, atea, liberal, de izquierda, etc.

 

- Y a lo largo de estos años, ¿el encuentro sirvió para cambiar algunas realidades?

- Una vez estaba en un taller y escuché a una mujer que nunca había salido de su casa para participar en un encuentro de este tipo. Sentía temor, pero hizo el esfuerzo y notó que podía aprender, escuchar y ser escuchada. Notó que había causas para que su vida fuera de la forma que era, que había responsables de eso. Fue abriendo su mente y notó que podía resolver cosas, que podía juntarse con otros y cambiar su situación.

 

- ¿Cuál es su idea de mujer?

- Alguien que pueda realizar un análisis crítico de la realidad, que pueda ser feliz y conseguir lo que ella desee. Una mujer preparada para decir basta.

A partir del encuentro, se abre aunque sea una pequeñita posibilidad de elegir la forma en que cada una quiere manejar su realidad.

 

- Sueños por cumplir...

- Que el país cambie y que nuestros hijos puedan elegir. Que las generaciones futuras no tengan límites para acceder a la educación, a la cultura. Estamos en un medio donde a veces no podemos elegir ni lo que queremos comer. Que cada uno pueda pelear por sus sueños y cambiar lo que está pasando. Que a cada día que pase lo vivamos con más dignidad y justicia, más conformes.

 

- ¿De qué cosas disfrutan las mujeres de la comisión organizadora?

- De todo: de la lectura, del amanecer, de una noche de luna y de estrellas, de compartir cosas con las personas queridas, de la familia, de los hijos, del trabajo de todos los días y, fundamentalmente, de la organización del XVII Encuentro Nacional de Mujeres.

 

- Algún mensaje para las mujeres...

- Ninguno, salvo invitarlas de todo corazón para que se acerquen al encuentro y participen de los talleres y actividades. El encuentro tiene un costo de cinco pesos, pero no es obligación pagar ese monto si no se lo tiene. La que se inscribe accede a una carpeta de trabajo que incluye, entre otras cosas, información geográfica sobre los talleres, la credencial identificatoria, los certificados, hojas de apuntes y todo aquello que les puede interesar a las mujeres que vienen de afuera. De todas maneras, los talleres son libres, pueden participar todas las mujeres aunque no paguen el precio de la inscripción.

 

 

 

Salta, domingo 18 de agosto de 2002. República Argentina

 

 

Se desarrolla en Salta el XVII Encuentro Nacional

Un debate horizontal y democrático entre más de 7 mil mujeres

 

Llegaron de todas partes para analizar y sacar conclusiones sobre un temario amplio y variado. Ayer en el estadio Delmi se realizó la apertura. Hoy se realiza una marcha por calles céntricas.

 

Graciela Esnaola

El Tribuno

 

Ayer, Salta dio la bienvenida a las mujeres del país. Y el estadio Delmi cobijó la emoción de unas 7 mil cuando de pie y con las manos tomadas en alto, cantaron el Himno Nacional Argentino.

Un acontecimiento feliz para la ciudad y un espacio tan amplio y pluralista como pocas veces consiguen las mujeres, para analizar y debatir sobre sus derechos.

En la organización, están un sinnúmero de entidades de diferentes orígenes, entre otras, la Corriente Clasista Combativa, el Polo Obrero, la Confederación de Trabajadores de la Argentina, el Movimiento de Jubilados y Pensionados, referentes de partidos políticos, organizaciones barriales, agrupaciones religiosas y ONGs. Y junto ellos, sectores autoconvocados e independientes.

Una reunión "horizontal y democrática", tal como la definen las organizadoras, sin las acostumbradas figuras destacadas en los distintos ámbitos de la vida ciudadana. Aquí hay madres, amas de casa, docentes, dirigentes, profesionales, jóvenes, de la generación intermedia y mayores, de la ciudad, de pueblos y del campo, conocidas y anónimas.

Delegaciones de los puntos más distantes, acompañadas por las anfitrionas, fueron llegando al lugar de encuentro a media mañana. Con banderas identificatorias y cánticos, las columnas ingresaron en orden y ocuparon sus lugares en las tribunas. Al mediodía, las gradas estaban cubiertas y detrás del escenario se preparaba Balbina Ramos, un símbolo de la cultura de esta zona del país.

La coplera hizo lo que mejor sabe. Deleitó con sus versos y se llevó los primeros aplausos, que momentos después se extendieron a la pareja de danzas nativas que la sucedió en el escenario.

Después se escuchó el mensaje de una de las integrantes de la Organización de Mujeres Indígenas, quien resaltó que era la primera vez que concurría a un encuentro acompañada por sus pares. Abajo, a pocos metros del escenario, la delegación de Aguaray levantó el cartel identificatorio y todas las demás aplaudieron de pie.

Luego fue el turno de Silvia Testa, una de las organizadoras. "Podemos decir que hace sólo 17 años que vivimos esta experiencia; puede parecer muy poco desde una mirada que contempla el complejo proceso histórico, pero nosotros reivindicamos nuestra participación activa en él, las conquistas que hicimos y nuestra firme decisión de recorrer el camino que falta para construir una sociedad sin excluidas ni excluidos".

"Estos encuentros demuestran que es posible la transformación de una sociedad que ya dijo basta y que con la democracia, el pluralismo y la igualdad podemos lograr una Argentina sin hambre y con trabajo".

Con el aplauso emocionado de las organizadoras -mujeres representativas de distintos sectores sociales- y el acompañamiento desde las gradas, un grupo paseó una Bandera Argentina por el centro del estadio.

Había empezado el XVII Encuentro de Mujeres de todo el país. Luego del almuerzo, comenzaron las deliberaciones en los talleres, que se prolongarán durante la tarde de hoy, hasta el comienzo de la marcha por el centro salteño.

El encuentro terminará el lunes con la lectura de las conclusiones a las que arribaron las comisiones que trabajaron en los talleres.

 

 

Salta, lunes 19 de agosto de 2002. República Argentina

 

 

Hoy termina el XVII Encuentro Nacional

Las mujeres reivindican sus roles y discuten criterios

 

Las conclusiones de los 41 talleres que terminaron de deliberar ayer, se difundirán esta mañana. Anoche se realizó una multitudinaria marcha por calles céntricas y luego las participantes asistieron a una peña.

 

Las más de 7 mil mujeres que desde el sábado están en Salta para participar del XVII Encuentro Nacional, tuvieron un domingo de agenda completa.

El Colegio Nacional y las escuelas Justo José de Urquiza, Normal, Domingo Faustino Sarmiento, Benjamín Zorrilla, Martín Miguel de Güemes y Jacoba Saravia fueron los lugares elegidos para el análisis y la discusión de los más variados temas que integraron el programa. Ni más ni menos que las cuestiones que necesariamente deben enfrentar todos los días, lejos de los "modelos" y las "recetas" que muestra la televisión y de los mensajes poco creíbles e irreales que suelen bajar desde los distintos ámbitos de poder.

Desocupación, violencia familiar, política y poder, anticoncepción y aborto, sexualidad, migraciones, sindicalismo, adolescencia y juventud fueron los temas que acapararon mayor atención; grupos de hasta sesenta mujeres se formaron en alguno de ellos. Pero no fueron ajenos al interés los talleres dedicados al análisis de los medios de comunicación, las mujeres rurales y las indígenas, la economía, la universidad, el deporte, la cultura, las relaciones con los países latinoamericanos y la discapacidad.

En definitiva, el amplio espectro de variantes en el que está inserta la mujer común, sus consecuencias, sus posibilidades y sus exigencias. Cambiaron experiencias, analizaron situaciones nuevas y reafirmaron convicciones; además, es probable que de algunos surgan pedidos concretos o exigencias dirigidas a "los responsables de las toma de decisiones".

La propuesta temática fue indicativa; fueron las participantes quienes definieron los asuntos a tratar y el alcance de cada uno. Las conclusiones serán redactadas sobre la base de las opiniones consensuadas, no por votación, y pueden incluir votaciones individuales.

 

Los talleres

 

A las 10 continuaron con los talleres iniciados el día anterior y luego del receso para el almuerzo, retomaron las deliberaciones hasta las 19, cuando se concentraron en el Paseo Güemes para recorrer el centro de la ciudad. La marcha tomó por la avenida Virrey Toledo hasta avenida San Martín y luego Ituzaingó hasta Caseros para llegar a Buenos Aires y Alvarado, frente al rectorado de la UNSa.

Para terminar la larga jornada de trabajo, las mujeres asistieron a una peña donde disfrutaron de espectáculos folklóricos y comida regional. Hoy a las 9 se hará el acto de cierre, con la lectura de las conclusiones y la elección de la próxima sede del encuentro.

 

Por primera vez

 

Los temas abordados son - aunque con variantes actualizadas- los mismos que desde siempre ocupan y preocupan a las mujeres. Pero en esta oportunidad, y como derivación de la crisis nacional, se incluyó por primera vez "Mujer y migración".

Hijos de inmigrantes y familiares de quienes recientemente debieron abandonar el país obligados por la crisis económica, se reunieron un aula del Colegio Nacional para analizar juntos las vivencias del desarraigo, el desmembramiento familiar, las dificultades para empezar una vida nueva en otro lugar y las expectativas. También se detuvieron en la discriminación y la xenofobia de que suelen ser víctimas muchos latinoamericanos cuando llegan a otros países.

 

 

 

Salta, martes 20 de agosto de 2002. República Argentina

 

 

La próxima edición será en Rosario

El encuentro de mujeres cerró con un choque de las distintas posiciones

 

Pluralidad, respeto e independencia para expresar las posiciones fueron los pilares en que se basó el Congreso. Las conclusiones de las diferentes comisiones mostraron la diversidad de pensamientos que hubo en esta edición.

 

Gonzalo Dal Bianco

El Tribuno

 

Con las tribunas del estadio Delmi repletas, concluyó ayer el 17 Encuentro Nacional de la Mujer. La jornada sirvió para que las presentes escucharan las conclusiones de las distintas comisiones que deliberaron el domingo en numerosas escuelas de la ciudad.

Entre las temáticas tratadas en este encuentro, la sexualidad y anticoncepción y aborto fueron las más candentes dentro de un debate donde las distintas posturas quedaron expuestas en las presentaciones finales de cada taller. "El aborto me parece que fue el tema de este congreso porque había posturas irreconciliables. Estaban aquellas que impulsaban la legalidad del aborto y quienes creemos que no es más que un asesinato", señaló Cristina Cabanillas.

El tema superó la jornada del domingo y se instaló de lleno en la clausura del Congreso. "Eramos mayoría las que proponíamos una planificación familiar y una legalidad del aborto. Nosotros defendemos la vida porque los abortos clandestinos ponen en riesgo la vida de las madres, generalmente de los estratos sociales más humildes", señaló Estela, una representante de La Plata.

La violencia familiar fue otro de los temas importantes desarrollados en el Congreso donde se reconoció a la crisis, la desocupación y el hambre como principales causas del incremento de los maltratos. "La violencia familiar no es un hecho aislado, sino que es producto de esta estructura perversa donde el sistema patriarcal reproduce lo instituido desde lo social", señalaron las integrantes de la comisión.

Ligado a la crisis social, política y económica, la comisión de Mujer, Poder y Política también propuso discursos encendidos. Con un análisis pormenorizado de la situación actual, las conclusiones reclamaron la eliminación de las listas sábanas, la revocación de los mandatos, eliminación de los fueros, proponer a través de asambleas populares los grandes ejes de discusión de la Argentina, mayor participación de la mujer en las estructuras de poder y fortalecer la familia como célula básica de la sociedad.

Pero la jornada también sirvió para que las mujeres conozcan el lugar del próximo Congreso. Entre las aspirantes a organizar el 18 Encuentro estaban las cordobesas, rosarinas y marplatenses, pero finalmente Rosario fue elegida por amplia mayoría como sede de la edición 2003.

"La importancia de estos Congresos es que cada una de nosotras lleva las conclusiones al ámbito donde se mueve y esto hace que muchas mujeres que no pudieron venir cuenten con las ideas y análisis que desarrollamos en Salta", concluyó Elsa Miguela González, de la provincia de Santa Fe.

 

© agosto 2002.
RIMA: Red Informativa de Mujeres de Argentina.
URL de este archivo: http://www.rimaweb.com.ar/encuentros/nac_salta_diario_eltribuno.html
Fecha de publicación en RIMAweb: 31 de agosto 2002.
Palabras clave: encuentro nacional de mujeres de argentina, salta, feminismo, Iglesia, especial del diario salteño El Tribuno, feministas en todas partes.
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