El siguiente es el documento que repartieron Las Feministas en el XVI Eencuentro de Mujeres - Se hicieron 1000 copias que se repartieron en todas las actividades que organizaron: paneles, talleres, peatonal feminista, cenas compartidas y otras.
LAS AZUCENAS DE LA PLATA
FEMINISTAS
EN LOS ENCUENTROS
En mayo de 1986, en la ciudad de Buenos Aires, se realizó el primer Encuentro Nacional de Mujeres. Fue iniciativa de un grupo de mujeres que habíamos participado del Foro de ONGs celebrado en Nairobi (Kenya) y del 3º Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (Bertioga, Brasil), ambos celebrados en 1985.
Formamos parte de la primera comisión organizadora integrantes del movimiento feminista y del movimiento amplio de mujeres. Proponíamos que cada participante tuviera su propia voz, sin mandatos ni subordinación a otras estructuras.
Estas ideas se mantuvieron durante los primeros años, hasta que aparatos de distintos partidos, sindicatos, etc., vieron este potencial rebelde de las mujeres y trataron (y aún tratan) de controlarlo.
A pesar de ello, fuimos ganando en radicalidad y en la incorporación de nuevos talleres y temáticas, ausentes en el origen, como: aborto y anticoncepción, lesbianismo, mujeres en situación de prostitución, barrial, mujeres indígenas, etc.
Lamentablemente, este año, en el 16º Encuentro, la Comisión Organizadora, en un acto de autoritarismo que borra el espacio ganado por las propuestas y la voluntad de las mujeres que asistimos a los encuentros anteriores, ha eliminado el taller de Anticoncepción y Aborto, a pesar de las notas enviadas para que cambien esta decisión, que supone un serio retroceso. Este taller había sido un logro del movimiento, especialmente a favor de las mujeres de menores recursos, que son las que mueren por abortos clandestinos realizados en malas condiciones.
Tenemos la esperanza de que las comisiones futuras respeten las decisiones y las propuestas de las mujeres.
¡RESISTENCIA Y REBELDÍA CONTRA
EL PATRIARCADO Y EL CAPITALISMO
El resultado de políticas de ajuste económico está a la vista: pauperización y polarización social. El modelo se revela incapaz de incorporar a todos y todas.
La pobreza tiene rostro de mujer: niñas condenadas a la maternidad forzada; mujeres que mueren en abortos clandestinos en malas condiciones sanitarias; jefas de hogar cargando con todo el peso de mantener precariamente sus vidas y la de sus hijas e hijos; mujeres ejerciendo la prostitución, jóvenes que deciden irse del país.
Para hablar de la situación económica de las mujeres suele utilizarse el término "feminización de la pobreza" que básicamente alude a las condiciones en las cuales se desenvuelve nuestra vida y puntualiza los problemas que nos afectan a partir de la aplicación de las políticas neoliberales.
En períodos de crisis los recortes de presupuestos familiares derivan en un aumento en la cantidad y calidad de las horas que las mujeres deben destinar a sostener con su trabajo gratuito aquellas tareas que garantizan la subsistencia del grupo familiar.
Las condiciones económicas provocan una fuerte disminución salarial de las mujeres, dado que ocupamos generalmente los puestos más bajos en calificación y los más bajos en la escala salarial.
Unido a ello, el bombardeo informativo de los últimos meses ha intensificado el pedido de "mayor seguridad en los hogares"; si bien es cierto que esta demanda reclamada por algunos sectores de la sociedad data de unos cuantos años atrás. En nombre de cierta "seguridad hogareña" se solicita entre otras cuestiones- mayor presencia policial en los barrios, se contratan agentes privados de seguridad por cuadra y, de modo más general, se legitima una política de "mano dura", a través de la represión policial y la sanción de leyes más represivas que desconocen incluso tratados internacionales firmados por Argentina. No se analizan los vínculos entre el aumento de los delitos con el aumento del desempleo y el papel de las fuerzas de "seguridad" policial en el país. Tampoco se relaciona el incremento de "mano de obra desocupada" en las fuerzas policiales que pasaron a engrosar las filas de las agencias de seguridad privadas y están ávidas de obtener "pleno empleo".
Como feministas nos preocupa que este "discurso de la seguridad hogareña" se haya instalado tan rápidamente en la sociedad, sin tener en cuenta los planteos que venimos haciendo acerca de la "inseguridad hogareña" que sufren a diario un sinnúmero de mujeres, niñas y niños. Está comprobado que "el hogar" no es un lugar seguro para un conjunto importante de mujeres que sufren violencia física, síquica y sexual por parte de sus parejas, compañeros, esposos, amantes, novios, parientes varios. Pero, por practicarse en el interior de los hogares o sus cercanías, cuesta aún que el conjunto de la sociedad reclame "seguridad" para que estas mujeres e infantes puedan vivir la vida de manera digna, incluyendo la ausencia de violencia de cualquier tipo.
La violencia sexista es una de las formas de control sobre el cuerpo y la sexualidad de las mujeres, que constituye uno de los pilares del sistema de poder masculino que llamamos patriarcado.
Los medios de comunicación exhiben un discurso que parece expresar la diversidad y la libertad sexual. Sin embargo, en sus mensajes siguen vigentes las mismas ideas, que presentan a las mujeres como objetos sobre los cuales se ejerce el "derecho" de los hombres a usar nuestros cuerpos, comprarlos, venderlos, violarlos, prostituírlos, definirlos.
La otra cara de la moneda está dada por el discurso de la Iglesia Católica, su política sexual represiva y culpabilizadora, contraria a la libertad de las mujeres de decidir sobre su fertilidad y su placer, condenando el aborto, la anticoncepción y la diversidad de prácticas sexuales.
Ambos discursos son profundamente heterosexistas, ya que presentan como única posibilidad la orientación erótica hacia los varones, persiguiendo, ridiculizando, o considerando marginal, las realidades del amor y la atracción entre mujeres.
Sin embargo y pese a todas estos modos de opresión, durante toda la historia y, en épocas más recientes, desde la dictadura militar hasta la actual dictadura del mercado, las mujeres hemos practicado distintas formas de resistencia y rebeldía.
Somos las piqueteras que cortamos las rutas exigiendo pan y trabajo, las jubiladas de los miércoles, las aeronavegantes de aerolíneas, las madres y las hijas de l@s detenid@s y desaparecid@s, las que marchamos exigiendo justicia, las que decimos no a la impunidad, las que gritamos no a la violencias sexista, no a las violaciones sexuales, no al abuso; las que pedimos anticonceptivos para decidir y aborto legal para no morir; las que defendemos nuestras opciones sexuales, las que decimos democracia real en nuestras casas y en el país, las que afirmamos que el placer es revolucioario , las que decidimos que mi cuerpo es mio.
Luchamos por cambios económicos, sociales, políticos, culturales y sexuales, que hagan posible justicia, la solidaridad, la igualdad, la libertad, el respeto a las diferencias, la explotación respetuosa de los recursos naturales, una distribución justa y equitativa de la riqueza. Por un mundo sin violencia ni explotación ni opresión.
Para ello seguimos en la construcción de movimientos autónomos, feminista y de mujeres, y nos planteamos contribuir a la articulación de los movimientos sociales en la lucha anticapitalista y antipatriarcal.
Trabajamos para que el movimiento de mujeres y el feminismo sean factores de presión y propuesta.
PROPONEMOS:
*Trabajo estable con salarios dignos que permitan cubrir las necesidades materiales y culturales de las personas. Igual remuneración por igual trabajo y acceso igualitario a la capacitación laboral Protección a la maternidad.
* Subsidio para jefas/es de hogar desocupadas/os que cubran la canasta familiar y la educación de los hijos/as
* Campañas de prevención de la violencia contra mujeres y niñas/os y servicios de atención.
* Despenalización y legalización del aborto. Acceso a anticonceptivos gratuitos y seguros para la salud. Libre elección de la maternidad
*Respeto a la orientación sexual como un derecho de todas las personas. Reconocimiento de las uniones de hecho entre mujeres y de los derechos de adopción, reconocimiento y tenencia de hijas/os.
HOY EN CADA MUJER hay una desocupada, una explotada, una silenciada que se niega a ser tal.
HOY EN CADA MUJER HAY MILES QUE LUCHAMOS
© agosto 2001.
RIMA: Red Informativa de Mujeres de Argentina.
URL de este archivo: http://www.rimaweb.com.ar/encuentros/volante_feminista.html
Fecha de publicación en RIMAweb: 1º de septiembre 2001.
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