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El pasado viernes 12 de diciembre, con la participación de más de 70 personas se realizó el Foro "Obreras, movimiento de mujeres y feminismo: una experiencia de dos años de lucha y solidaridad", en el Centro Cultural Rosa Luxemburgo.
Las que integramos el panel fuimos Celia Martínez (obrera de Brukman), Marta Fontenla (feminista lesbiana, ATEM), Liliana Daunes (trabajadora de la comunicación, docente de la UPMPM) y yo, Andrea D'Atri (PTS).
Con las otras compañeras estuvimos de acuerdo en publicar a través de RIMA las ponencias que tuviéramos por escrito.
Por eso, les envío a continuación la que recibí de Liliana Daunes y en otros mensajes envío la mía y la de Marta, que prometió enviármela en estos días.
Gracias a las que participaron en el panel, gracias a las mujeres que vinieron al Centro Cultural y gracias a RIMA que nos permite difundir las actividades para nos escuchen/ nos lean, desde otros rincones lejanos.
Andrea D'Atri.



Las lecciones de Brukman

por Liliana Daunes


Brukman fue, hace unos años, el apellido de una familia que vivía de la
estafa sistemática de los trabajadores y trabajadoras de su fábrica Los
hermanos Brukman no eran más perversos que otros patrones. Eran parte de la
lógica perversa del capitalismo, que en el momento de su apogeo llegó a
creer que la burguesía era la clase fundante de ese sistema, y pensó que se
podía prescindir de los y las trabajadoras.


Si viviera en Holanda / yo sería de esa gente
que le va ganado tierra al mar.
Si estuviera en el Sahara / ganaría lluvias / cultivando rosas
sobre pausados camellos / que conocen la vivienda de las aguas.
Pero soy de aquí / y soy millones
vibrando en el cansancio elemental
de ganarles nuestra vida
a un puñado de crápulas.
* Laura Devetach


Ahora, en todo el mundo, Brukman es símbolo de la resistencia obrera. Y muy
pocos recuerdan a don Jacobo, que aún anda por ahí, convencido seguramente
de las trampas que le tendió la vida, cuando decidió prosperar en la
Argentina.
Pero para las feministas, Brukman es algo más que ese símbolo mundial de
resistencia obrera. Es el lugar donde pudimos ir cosiendo y bordando, una
nueva trama del feminismo.
Brukman es el telar en el que se enredaron los sueños históricos de las
feministas, con las luchas anticapitalistas de las obreras.
Acá aprendimos y enseñamos, una manera de hacer política que demuestra que
es posible y necesario reunir la batalla emancipatoria contra el
capitalismo, y la batalla emancipatoria contra el patriarcado. O para
decirlo en positivo, la lucha por la liberación de todas las dominaciones,
por construir una sociedad nueva, con mujeres nuevas, obreras sin patrones,
y sin sojuzgamientos en la vida cotidiana.
Obreras sin patrones que asumen que lo personal es político, y comienzan a
intentarlo. Que se enredan con otras mujeres en lucha. Que participan de la
batalla por la despenalización del aborto y contra la violencia doméstica,
contra las discriminaciones por opción sexual.
Obreras que al comenzar a ejercer su autoorganización productiva, al
enseñarnos que no sólo es posible, sino que es deseable ser obreras sin
patrones, asumen todos los deseos posibles, e intentan ejercerlos.
Obreras cuya historia se inscribe ya en una trama de la memoria, en la que
podemos reconocernos en el legado de otras mujeres, como Rosa Luxemburgo,
que hoy sigue creando espacios para el encuentro del socialismo y el
movimiento de mujeres que no quieren ocupar un mejor lugar en el sistema,
sino cambiar el sistema mismo. Trama en la que descubrimos el zurcido
invisibilizado de Flora Tristán, (1803-1844) la francoperuana que anticipó a
Marx, con su brega incansable por la unidad de los trabajadores y
trabajadoras, y que supo discernir que aún en esa unidad, era necesario
develar el aporte de las mujeres a la creación de un mundo nuevo. "tengo
casi todo el mundo en contra mío, los hombres porque pido la emancipación de
la mujer; los propietarios porque reclamo la emancipación de los
asalariados".
Y en nuestro país, el maravilloso legado de las primeras feministas
anarquistas, que más de un siglo antes del "que se vayan todos",
descubrieron la otra trama, la que zurce los trajes de jueces, patrones,
obispos, al Estado burgués y al patriarcado.
/////
Desde fines del siglo 19, las anarquistas crearon, -en las filas del
anarquismo y en las filas del feminismo-, una verdadera revuelta. Feministas
anarquistas, unieron su radicalidad en la lucha social y en la batalla de
género, utilizando el mismo lenguaje desprovisto de disfraces para golpear
tanto a la explotación capitalista, como a la dominación patriarcal, incluso
en las propias filas de su movimiento...
"La voz de las Mujeres" fue un periódico escrito por y para mujeres, en
1895 y 1896. Fue uno de los primeros diarios de este carácter registrados en
Latinoamérica, en el que se unían las ideas anarquistas y feministas. Las
redactoras eran principalmente españolas e italianas. Lo distintivo de La
voz de las mujeres, como periódico anarquista, radicaba en su reconocimiento
de la especificidad de la opresión de las mujeres... En la primera editorial
recuperada por una investigadora inglesa se podía leer:
"Hastiadas ya de tanto y tanto llanto y miseria, hastiados del eterno y
desconsolador cuadro que nos ofrecen nuestros desgraciados hijos, los
tiernos pedazos de nuestro corazón, hastiadas de pedir y suplicar, de ser el
juguete, el objeto de los placeres de nuestros infames explotadores o de
viles esposos, hemos decidido levantar nuestra voz en el concierto social y
exigir, exigir, decimos, nuestra parte de placeres en el banquete de la
victoria..."
Y....qué les parece????...La respuesta al primer número de La voz
de las mujeres, no vino de la burguesía, sino de la resistencia que el mismo
levantó... entre los hombres anarquistas. Respondiendo a sus críticas,
abiertas o veladas, las mujeres anarquistas replicaron en el segundo
número...
"Es preciso que comprendáis de una vez por todas que nuestra misión no
se reduce a criar vuestros hijos y lavaros la roña, que nosotras también
tenemos derecho a emanciparnos y a ser libres de toda clase de tutelaje, ya
sea social, económico o marital..." Y finalizaba...
"Ya lo sabéis pues, vosotros, los que habláis de libertad y en el hogar
queréis ser unos zares, y queréis conservar el derecho de vida y muerte
sobre cuanto os rodea, ya lo sabéis, vosotros, los que os creéis muy por
encima de nuestra condición, ya no os tendremos más miedo, ya no os
admiraremos más, ya no obedeceremos ciega y tímidamente vuestras órdenes, ya
pronto os despreciaremos, y si a ello nos obligáis, os diremos cuatro
verdades de a puño. Ojo, pues, macaneadores, ojo cangrejos. Si vosotros
queréis ser libres, con mucha más razón nosotras, doblemente esclavas de la
sociedad y del hombre. Ya se acabó aquello de Anarquía y Libertad y las
mujeres a fregar." /////
La batalla de Brukman recién comienza. Si fue dura hasta ahora, lo seguirá
siendo cada día
No es casual que se haya iniciado un 18 de diciembre del 2001, un día antes
de aquel en que la rebelión argentina tuvo un rostro de mujeres disparando
cacerolazos de indignación sobre un poder corrupto. En que la rebelión tuvo
un rostro joven poniendo el pecho descubierto frente a las balas que lo
atravesaron 30.000 veces. No es casual que desde entonces, el poder haya
hecho todo lo posible para aplastar las experiencias de autonomía, de
solidaridad, de rebeldía. Para destruir sobre todo, el ejemplo. Y Brukman es
el mal ejemplo a destruir o a cooptar. Es que se meten con la santa
propiedad privada, caramba !!!!
Recuerdo otro poema, otro poeta: Roque Dalton, salvadoreño, diciéndonos
desde su compromiso revolucionario:

"En nombre de quienes lavan la ropa ajena
y expulsan de la blancura la mugre ajena.
En nombre de quienes cuidan hijos ajenos
y venden su fuerza de trabajo en forma de amor maternal y humillaciones
En nombre de quienes habitan en vivienda ajena,
que ya no es vientre amable sino una tumba o cárcel.
En nombre de quienes comen mendrugos ajenos
y aún los mastican con sentimientos de ladrón.
En nombre de quienes viven en un país ajeno.
Y las casas y las fábricas y los comercios y las calles y las ciudades y los
pueblos,
y los ríos y los lagos y los volcanes y los montes, son siempre de otros.
Y por eso está allí la policía y la gendarmería cuidándolos, contra
nosotros.
En nombre de quienes lo único que tienen
es hambre, explotación, enfermedades. Sed de justicia y de agua.
Persecuciones, condenas, soledad. Abandono, prisión, muerte.
Yo acuso a la propiedad privada de privarnos de todo".

Para nosotras, para las mujeres que golpeamos con rabia cacerolas, y
pateamos calles y plazas, para las piqueteras -hoy nuevamente estigmatizadas
por ese poder que discrimina y castiga-, para las que buscamos romper el
cerco informativo de una comunicación oficial que estupidiza e incomunica,
para las muchas obreras que aún hoy soportan la opresión patronal o estatal,
Brukman es -sobre todo- una necesidad. La necesidad de que puedan sostener,
en un momento mucho más complejo, un proyecto que siga enseñándonos que es
posible la creación de una nueva manera de producir, sin explotación de
clase, sin opresión de género. Que las diferencias ideológicas en el campo
de los trabajadores y trabajadoras no sean límites infranqueables para
nuestros proyectos, sino parte de la diversidad imprescindible y
enriquecedora de las nuevas prácticas socialistas.
La mía es sobre todo una palabra de solidaridad para con ustedes,
trabajadoras de Brukman, y un pedido a mis compañeras del feminismo, para
que podamos seguir construyendo esta trama de un feminismo que no se limite
a disputar espacios de poder en las instituciones burguesas, sino que
reafirme su radicalidad revolucionaria en el compromiso que reúne en la
lucha la perspectiva de género y clase, haciendo de la solidaridad no una
donación caritativa sino un encuentro de esperanzas y sueños libertarios.
Y por último, otra poesía, desplegando una bandera roja, ésta viene de
aquisito nomás, es de Diana Bellessi, poeta santafesina:

Primero fue escuchar
pero después de cuánto
dijo el tímpano sí
ahora oigo y vos
sos también yo es decir
verbo y no la nada
que alza el corazón

Tienen cara de piedra
trajo el viento del sur
dicho por Cutral-Có,
era de una mujer
la voz solita y quema
en ruta piquetera,
lo aprendí sólo de oído

sin conocer las reglas
del arte que mantenga
siempre en alto la ronca
voz. Para comer hay
que arriesgarse la página
del diario asalta y tiembla
la tranquila mañana

como Dios manda y, queda,
dicha al oído, en voz
baja, pa'comer nomás
en la oreja estalla
de la dura de oído,
dícese de quien es
algo sorda mejor

escucha una piedra
la larga nota en mí
menor que en las entrañas
de la tierra cantan,
atestiguo y voy de oídas
una tras otra quieren
dejarnos sin alma y

por el barrio de Palermo
una nena escribe
la historia que ¿qué voy
a ser yo de grande?
¡ciruja señor! ¿qué
si no? Entrar o entrare
una cosa por un

oído y salir o
salirle a una por otro
no estimar el aviso
como quién oye llover
Hacerse cargo qué?
- Ya lo leí señora
- ¿y qué hacemos ahora?

No lo se. Quién es esta
mujer? ¡Pica! ¡Mancha!
Oír, ver y callar
se advierte o se aconseja
no se entrometa donde
no le toca. No obstante:
¡viva! Bandera roja.

(vivan la lucha y resistencia, las batallas ganadas y las nuevas luchas de
las trabajadoras/es de Brukman)

 

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Fecha de actualización en RIMAweb: 13-01-2004
Palabras clave: feminismo, audre lorde, victoria sendon león, alejandra ciriza, alda facio, erotismos, feminismo y modernidad, globalizacion, marxismo y mujeres.
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