LA GONORREA

 

La gonorrea es una enfermedad de transmisión sexual (también conocida como blenorragia) ocasionada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae (o gonococo).

La Gonorrea es una de las enfermedades bacterianas más comunes, y su transmisión suele producirse durante la relación sexual. La gonorrea es una enfermedad altamente contagiosa, y todos los países exigen su comunicación a las autoridades sanitarias. La incidencia es de 1 de cada 687 habitantes al año .

Aunque la gonorrea se da en todas las zonas geográficas y clases sociales, no presenta una distribución uniforme en la población ya que tiene una mayor incidencia en: zonas urbanas importantes, poblaciones con niveles inferiores de educación, personas de nivel socioeconómico inferior, personas con edad comprendida entre 15 y 29 años, personas con parejas sexuales múltiples.

Los factores de riesgo también incluyen tener una pareja con una historia pasada de cualquier ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual).

En adolescentes y niños, la transmisión puede ocurrir por un contacto no sexual, pero es raro. En el varón, el riesgo de adquirir gonorrea después de un intercambio vaginal con una mujer infectada es de aproximadamente 20% (1 oportunidad en 5). En las mujeres el riesgo de adquirir gonorrea de un varón infectado es más alto.

El germen causante puede infectar la garganta, produciendo un dolor intenso (faringitis gonocócica); la vagina, ocasionando una irritación de la vagina con drenaje (vaginitis). Puede infectarse también el ano y recto, produciéndose una enfermedad llamada proctitis. Además, el germen puede extenderse a otras partes del sistema reproductor de la mujer, a través del cérvix y útero hasta las trompas de falopio .

En las trompas de falopio la infección se llama EPI (enfermedad pélvica inflamatoria), lo cual ocurre entre el 10 y 15% de las mujeres con gonorrea no tratada. Si la enfermedad se extiende más allá de la trompas de Falopio, hacia el peritoneo, se produce una infección generalizada en el abdomen (peritonitis).

Las bacterias también pueden extenderse a través del torrente sanguíneo, ocasionando una gonococemia y, finalmente (más en mujeres jóvenes) establecerse en las articulaciones (artritis gonocócica).

En raras ocasiones la gonorrea se transmite por vía no sexual. Una mujer infectada puede transmitir la infección a su bebé durante el parto, ocasionando una oftalmía neonatal (conjuntivitis gonocócica). Las niñas pueden adquirir la enfermedad por el contacto íntimo con algún objeto contaminado (como una toalla húmeda), desarrollando entonces una infección severa llamada vulvovaginitis.

Desgraciadamente, un 50% de las mujeres con gonorrea no tienen síntomas. Pueden ser, así, totalmente inconscientes de su enfermedad y no tratarse, lo que aumenta el riesgo de contagio.

El periodo medio de incubación de la gonorrea se sitúa entre los 2 y los 5 días posteriores al contacto sexual con una pareja infectada. El síntoma inicial más frecuente es una descarga vaginal y aumento en la frecuencia urinaria, así como molestias urinarias. La diseminación del germen hacia las trompas de Falopio y abdomen puede ocasionar dolor en la parte baja del abdomen, encogimiento, fiebre y síntomas generalizados de infección bacteriana.

Finalmente la gonorrea puede producir cicatrices en las trompas de Falopio y esterilidad permanente . Esta cicatriz formada alrededor del útero y las trompas puede ocasionar dolor durante el acto sexual y dolor pélvico crónico.

La gonorrea se asocia frecuentemente a otras enfermedades transmitidas sexualmente. Casi la mitad de las mujeres con gonorrea se infectan también con Clamidia, otra bacteria muy común que puede producir esterilidad. Las mujeres con gonorrea deben pedir análisis de otras ETS, incluyendo el SIDA.

La abstinencia sexual es el único método absolutamente seguro de evitar la gonorrea, pero no resulta práctico ni razonable para muchas personas. Los comportamientos de sexo seguro pueden reducir el riesgo. La relación sexual con una única persona libre de cualquier ETS es, actualmente, la medida preventiva más aceptable.

El tratamiento de los dos componentes de la pareja es esencial para prevenir la reinfección, y es una de las razones por las que esta enfermedad es de declaración obligatoria. La gonorrea es una enfermedad relativamente fácil de curar y erradicar, pues el germen causante sólo se encuentra sobre las mucosas de los humanos.

Entre los síntomas más comunes están la urgencia o frecuencia urinaria aumentada, incontinencia urinaria, descarga vaginal, dolor o quemazón al orinar, relación sexual dolorosa, úlceras en la garganta.

Hay dos aspectos a tratar en una ETS, especialmente si es tan contagiosa como a gonorrea. El primero es curar a la persona afectada. El segundo consiste en localizar todos los contactos sexuales para tratar de prevenir la diseminación adicional de la enfermedad.

Cuando la gonorrea se trata inmediatamente desde el inicio, el resultado es bueno: no hay cicatrices permanentes ni esterilidad. La gonorrea no tratada puede diseminarse a otras partes del cuerpo, ocasionando varias complicaciones:

Si tiene síntomas de gonorrea debe acudir a su médico inmediatamente. Si usted realiza prácticas sexuales de riesgo (parejas múltiples, parejas desconocidas, parejas de alto riesgo, etc...), debería ser periódicamente examinado para detectar la posible presencia asintomática de la enfermedad.

 

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CB # 3.148 - martes 1 de agosto del 2000

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