MADRES LESBIANAS FEMINISTAS AUTONOMAS

 

la lesbiandad del ser...

 

En los talleres sobre maternidad de las Jornadas de Lesbianas que realizaban "Las Lunas y las Otras (grupo de lesbianas feministas)" nos conocimos un grupo de madres lesbianas que pensamos en seguir encontrándonos entre nosotras para tratar el tema específicamente. En diferentes etapas, el grupo tiene ya 7 años, han pasado decenas de madres lesbianas, y hoy seguimos con reuniones periódicas en las cuales seguimos polemizando.

La maternidad es en esta sociedad, la función por la cual todas las mujeres somos sometidas a un orden social en el que no somos dueñas de nuestro cuerpo (como ejemplo basta ver cualquier publicidad), ni de nuestro placer (hasta en las relaciones entre mujeres que pueden verse en películas, son para excitar al hombre), ni de nuestro deseo (rebajado siempre a un imperativo biológico).

En este orden, el cuerpo de las mujeres es una incubadora para los/as hijos/as del hombre que llevarán su sello (el apellido del hombre) y que a su vez serán educados/as para seguir con el mismo mandato.

Pero es en este punto en el cual las lesbianas no tenemos cabida, porque elegimos a otra mujer como relación amorosa, emocional y sexual. Y aún dentro del universo de las lesbianas, las madres lesbianas debemos abrir un espacio para poder expresar y luchar por nuestro deseo.

En este último año se acercaron al grupo tres parejas con el proyecto de recurrir a la fertilización asistida para ser madres. Una de esas parejas está esperando una niña que nacerá en mayo...

 

mi cuerpo es mío... para abortar... para parir

 

Así como la despenalización y la legalización del aborto es la consigna básica del feminismo heterosexual para la apropiación de las mujeres de su cuerpo (consigna tomada también por las lesbianas feministas), creemos que la maternidad lésbica como apropiación del cuerpo de las mujeres lesbianas, debería ser el complemento a esta consigna. Por eso es que nosotras decimos: "mi cuerpo es mío... para abortar... para parir".

Y es en este cuerpo y en esta historia donde nos identificamos con las mujeres. Por eso es que participamos activamente de los eventos que reúnen a mujeres, y nos sentimos más ligadas a la experiencia de una mujer heterosexual que a la experiencia de un padre gay.

Pensamos que la maternidad lésbica y la paternidad gay tratan temas totalmente diferentes, justamente por el significado que tienen en esta sociedad (en la cual vivimos y no podemos abstraernos) la Madre y el Padre. Claro que muchas de nosotras vamos a las marchas del orgullo, como a todas las otras marchas que reivindican los derechos de las personas que demandan una sociedad sin opresiones.

 

madre hay una sola, y a veces hay dos...

 

Aún el término "familia" (aunque esté seguido de "alternativa"), siempre remite a la estructura social, económica y política de un sistema de dominación, en donde el hombre es el eje dominante.

Intentamos crear desde nuestro ser mujeres el nombre de una organización con vínculos amorosos que no tengan raíz en la opresión, sino en la consolidación afectiva de una estructura igualitaria.

Estos vínculos tienen que basarse en la identidad y en la verdad. Y a esto lo vemos en la práctica cotidiana, en nuestros/as hijos/as, cuando vivimos libremente nuestras relaciones, sin que ellos/as nos censuren o nos juzguen con la ideología que les transmiten a diario los medios, la escuela o los ámbitos en los cuales deben desenvolverse.

Aún sin derechos civiles, las madres lesbianas hemos podido transitar de alguna manera vericuetos legales, tramitando "tutelas dativas", haciendo figurar a nuestra pareja como "tutora" de nuestro/a hijo/a en la escuela, asistiendo las dos a las reuniones de padres y madres, firmando boleto de compra-venta con poder indeclinable a nuestras parejas o usufructos de por vida, haciendo certificados de "convivientes" ante el juzgado de turno para poder anotar a nuestra pareja en la obra social o en el sindicato...

Una pareja de lesbianas en una sociedad donde la mujer gana menos que el hombre por igual tarea, hoy por hoy lo importante en todo caso sería tener bienes para dejar a nuestra compañera, antes que el derecho a herencia, tener trabajo para anotar a nuestra pareja en la obra social, poder darles una educación a nuestros/as hijos/as para preocuparnos cómo va a figurar nuestra pareja en la escuela.

Si bien los derechos civiles facilitarían algunas cosas, lo importante es el cambio cultural y social que de alguna forma (de a saltos muchas veces) se está dando.

 

Nos encontramos el primer y el tercer viernes de cada mes en Rivadavia 4307.

Nuestro e-mail es: madresl@wamani.apc.org

Tel. Celular: (15) 40 93 71 94

 

Volver a Sexualidades

Volver a Página Principal